El Tribunal Supremo de EEUU anuló ayer la condena a muerte en Texas de uno de los reos más antiguos del país debido a la actuación irregular de la fiscalía, que suprimió del juicio información favorable al condenado.
La decisión, por siete votos contra dos, se refiere al caso de Delma Banks, quien estuvo a punto de ser ejecutado en marzo del año pasado, y se salvó por sólo unos minutos, después de que el Supremo aceptara estudiar el asunto.
Banks fue condenado a muerte por el asesinato en 1980 de un joven de 16 años compañero de trabajo en un restaurante, y fue juzgado, declarado culpable y sentenciado a la pena capital ese mismo año.
Sin embargo, la fiscalía ocultó algunos hechos importantes, como por ejemplo que uno de los testigos claves era un informante pagado y que otro había conseguido una sentencia reducida a cambio de su testimonio, en el que se le instruyó sobre qué decir.
Además, este segundo testigo posteriormente se desdijo de parte de su declaración. En su decisión, por 7 votos a favor y 2 en contra, el Supremo consideró que esa actuación de la fiscalía, que argumentó que no es consistente con la Constitución del país. Banks lleva más de 23 años en el corredor de la muerte.