Tras cumplir la peor de sus campañas como lanzador en las Grandes Ligas en el 2003 (su primera con los Medias Rojas de Boston), el panameño Ramiro Mendoza espera que este año, su carrera vuela a tomar el brillo que lo caracterizó mientras jugó para los Yankees de Nueva York.
La temporada pasada, el veterano lanzador de "sinker", prácticamente se turnó entre estar en la lista de lesionado y ser inefectivo en el montículo.
En Boston esperan que el trabajo de acondicionamiento que se hizo con Mendoza durante el invierno dé sus resultados, sin embargo, las cosas no iniciaron bien para el tirador derecho, luego de que el pasado sábado no pudo terminar una sesión de lanzamientos debido a un calambre abdominal.
"Él va a estar haciendo cosas no relacionados con el béisbol durante una semana", dijo Terry Francona, manager del equipo. "Será así por un buen rato, ya que esas dolencias no se arreglan de una vez", agregó en una entrevista aparecida en la página web del equipo.
Francona reconoció que es una forma difícil de comenzar la primavera para Mendoza, quien está tratando de regresar de su mejor temporada. "La última cosa que trataremos de hacer es que regrese antes de que esté listo por la experiencia médica que tenemos", dijo. "Si tu vuelves demasiado temprano entonces puedes perder mucho más tiempo al final", dijo el director. Según agrega la nota, la mejor noticia para Mendoza en estos momentos, es que él no puede lanzar peor de lo que hizo la temporada pasada. Mendoza ganó 2 millones 900 mil en el 2003.