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El fuego se inició después que el corregidor de Río Abajo, Saúl Castillo procedió a ejecutar el desalojo de uno los caserones de madera. Fotos Jorge Silot EPASA  |
Un fuego infernal dejó reducidos a cenizas cuatro de las siete barracas del complejo habitacional "Boca Town", en Río Abajo.
El fuego se inició después que el corregidor de Río Abajo, Saúl Castillo procedió a ejecutar el desalojo de uno los caserones de madera, a petición del dueño de los inmuebles, previamente autorizado por las autoridades judiciales.
El desalojo, que contó con la ayuda de unidades de la Policía Nacional y de los antimotines, originó protestas y un confuso incidente que provocó el fuego. Los residentes y los agentes del orden público se acusaban mutuamente de causar el siniestro.
Lo rápido que se expandieron las llamas entre los caserones condenados sólo le dieron oportunidad a cincuenta familias de lograr salvar sus vidas.
Los primeros informes del Cuerpo de Bomberos de Panamá no arrojaban indicios del deceso de alguna persona.
El Ministro de Vivienda, Miguel Cárdenas, comunicó que los damnificados serán reubicadas en el gimnasio Reynaldo Grenald.
Durante el incendio la Policía detuvo a dos sujetos de ser los supuestos autores materiales del siniestro. En tanto los inquilinos sostenían que un agente del orden público, identificado como el cabo Sierra, fue el que ocasionó el fuego en uno de los edificios de madera.
Una gran cantidad de Bomberos luchaban contra las llamas que en complicidad con la fuerte brisa amenazaban con alcanzar edificios cercanos. |