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Soldados cruzaron los límites de la zona de distensión.  |
Unas 200 misiones aéreas, que incluyeron el bombardeo de 85 "posiciones estratégicas" de las FARC, abrieron ayer el camino a 13.000 soldados del Ejército colombiano que fueron desplazados por tierra para retomar el control de la antigua zona de distensión establecida para el diálogo.
Las Fuerzas Militares lanzaron las tropas terrestres doce horas después de la suspensión del área neutral, que el presidente de Colombia, Andrés Pastrana, decretó a partir de la medianoche del pasado.
Pastrana canceló el territorio desmilitarizado de 42.139 kilómetros tras anunciar que suspendía el diálogo con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), a las que acusó de haberse "burlado" de él y del país en los tres años y cuatro meses que duró este intento de salida negociada a 40 años de conflicto interno.
La decisión implicó, además, la retirada del reconocimiento político y los amparos que habían recibido el grupo insurgente y sus líderes y portavoces en la Mesa Nacional de Diálogo.
Con la llamada "Operación Tanatos" ("Angel de la Muerte"), el Ejército Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana y la Armada (marina) Nacional pusieron en marcha la orden presidencial para recuperar la zona neutral, que los rebeldes tenían bajo dominio desde 1998.
Una movilización paralela puso en marcha la Policía Nacional, que deberá reasumir sus posiciones urbanas en las cinco localidades de dos departamentos que conformaron la zona de distensión.
Los territorios de Uribe, Vista Hermosa, La Macarena, Mesetas y San Vicente del Caguán -que sirvió de sede a la mesa de diálogo- son el destino de la avanzada terrestre.
"El Ejército tiene instrucción muy clara", declaró en Bogotá el comandante de las Fuerzas Militares, general Fernando Tapias.
El oficial pidió a los cerca de 150.000 habitantes de la región que acaten las instrucciones de la fuerza pública que en breve ingresará en el área, y que se abstengan de viajar por tierra de noche hasta que "se restablezca totalmente el orden y la seguridad".
Según Tapias, los lugareños no deben temer que algunos de los espacios desalojados por los rebeldes puedan ser ocupados por los paramilitares de ultraderecha.
Durante las primeras horas de esa operación se hicieron más de 200 incursiones aéreas en el territorio neutral.
Más de una treintena de aparatos de la Fuerza Aérea y el Ejército participan en la campaña, entre ellos OV-10, AT-37, DC-34 y K-fir, así como helicópteros "Black Hawk" y "Harpía".
Los objetivos son campamentos, depósitos de arsenales de guerra y víveres, estacionamientos de vehículos, pistas clandestinas y otras infraestructuras que los rebeldes levantaron en el territorio, cuya extensión dobla la de un país como El Salvador. |