Con una sonrisa coqueta la tradicional Domitila abrió el desfile de la Transístmica cada día del carnaval capitalino.
Con 15 pies de altura, esta impresionante mujer era el anticipo de un derroche de imaginación, lujo y esplendor. Más de 21 carros alegóricos, cada uno con su comparsa, animaban a las personas que se dieron cita en la mencionada ruta carnavalera.
"Hay que darle crédito a la señora Mingthoy por haber rescatado el carnaval de la capital, sobre todo una de las más importantes, Domitila", afirmó Charles Brannan, creador de la figura majestuosa.
En esta monumental mujer se estuvo trabajando durante un año, para lograr que luciera su mirada pícara al pasearse delante de los espectadores con una falda elaborada con 140 yardas de zaraza estampada. Pero Domitila no se paseó sola, hubo un personaje que con su expresión rendía homenaje a la belleza panameña: Tiburcio.
Este personaje que se elaboró en solo un mes, lucía un impresionante sombrero montuno con el que abanicaba a su compañera durante su travesía por la Transístmica, mientras Domitila movía con elegancia y picardía su pollera.
Los presentes estaban admirados.