El tenista Marcos Baghdatis, brillante finalista del Abierto de Australia de tenis, podrá respirar tranquilo y continuar con su trayectoria deportiva después de que el gobierno de su país le garantizase que está exento de cumplir con sus deberes militares para concentrarse en su carrera.
El presidente de Chipre Tassos Papadopoulos recibió ayer a Baghdatis en su hogar y le garantizó esta medida. Marcos, el primer jugador de este país en alcanzar una final de un Grand Slam, dijo que eso no significaba que rehusara a cumplir con sus obligaciones militares.