Se está sintiendo una brisa. Alguien está soplando en el ambiente una estrategia para que el gobierno acceda a sus peticiones para cambiar algunas ‘cositas’ del actual Código del Trabajo que, según ellos, violan convenios internacionales.
La Organización Internacional de Empleadores (OIE), un organismo de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) pidió al gobierno que realice cambios a la legislación laboral actual.
Tal solicitud ha cumplido 10 años y esperan que sea el actual gobierno que tome las medidas pertinentes para impedir que cualquier sindicato que -declare una huelga- tenga derecho a cerrar una fábrica, construcción, empresa o negocio, además de impedir a sus dueños el acceso a las instalaciones.
La medida ha generado reacciones muy encontradas en el sector laboral panameño, que -a través de CONATO- ya ha trompeteado que se harán sentir en las calles en caso de que alguien intente poner un dedo en el Código Laboral para hablar de reformas.
La situación, de concretarse, se convertiría en un torbellino social que acarrearía manifestaciones, cierres de calles y disturbios que nunca se hacen esperar.
Como quiera sea la posición internacional de un organismo como la OIE, hay que estar claros de que cualquier cambio tiene que realizarse obligatoriamente bajo el consenso de todos los panameños y no por la imposición de un sector en particular.