Los niveles de desnutrición en las comunidades rurales en Coclé preocupan. Sin embargo, en los sectores en donde se han puesto en práctica las Granjas Auto-sostenibles del Patronato de Nutrición, han disminuido notablemente, al punto que los campesinos se consideran bendecidos por Dios.
Al principio no fue fácil, pues algunos grupo campesinos de diferentes comunidades no creían en el trabajo en grupo y mucho menos comunitario en beneficio de todos, no obstante el personal que forma en Coclé el Patronato de Nutrición se trazó una meta, ayudar a estas personas y disminuir los grados de desnutrición, pero sobre todo hacer de cada persona alguien activo, trabajador, autosuficiente y capaz de trabajar en coordinación.
Para Cipriano Moreno, residente de la comunidad de Loma Bonita de La Pintada, la llegada del patronato, el patrocinador de la granja para ellos fue una bendición porque además de enseñarles el trabajo en grupo se logra obtener alimentos que pueden venderse y consumir, sin necesidad de gastar el dinero que no tienen.
“Todo se trata de trabajar en grupo, compartir tareas, pero sobre todo vivir en familia, permitiendo a los demás ser útiles. Allí se incorporan mujeres y niños, esto nos ayuda y nos permite a no pasar tanto trabajo como antes de la existencia de las Granjas”.
Al igual que Cipriano, otros campesinos que se dedican actualmente al trabajo en conjunto en las Granjas, señalan que sus vidas han cambiado desde la implementación de estas granjas, porque antes no tenían qué comer.
Ahora cuentan con alimentos como pollos, cerdo, plátano, yuca, maíz, arroz, entre otros.
Josefa Herrera, reside en la comunidad de Machuca de La Pintada, ella no pertenece a la Granja, pues ya está trabajando desde hace doce años con el grupo de damas unidas de esta comunidad, sin embargo asegura que la llegada del Patronato a esta comunidad definitivamente que es una bendición, porque ahora los niños que presentaban grados de desnutrición pueden alimentarse adecuadamente.
Juan Espinosa, supervisor técnico del Patronato de Nutrición de Coclé, Herrera y Los Santos, indicó que afortunadamente y con mucho esfuerzo de parte de ellos, los patrocinadores y sobre todo las comunidades, existen en esta provincia en áreas rurales pobres y necesitadas cerca de 60 granjas, mientras que hay unas nueve en Coclesito de Colón, al que se llega por Coclé.
DATOS
Una granja puede estar por el orden de los 40 mil balboas, incluyendo aporte del patrocinador, el Patronato y mano de obra de la comunidad participante.
Se busca integrar tres familias por hectárea de terreno que posea la granja, hay granjas hasta con 12 familias.
En cada granja hay cría de pollos, cerdos, peces y productos agrícolas como tomate, yuca, maíz, plátano, tomate y hortalizas en general, además de frijoles y el arroz.
Existen tres tipos de granjas A, B y C, cada una es distinguida por el lugar donde está ubicada.
La Granja A están en sistios de difícil acceso, en donde el mayor porcentaje de la producción es para consumo. L B es semi-comercial, allí hay un poco más de acceso y se puede comercializar el 50% de la producción. Mientras que la Granja C, son aquellas con muy buena accesibilidad y comercialización en gran porcentaje, lo que ayuda al desarrollo de la misma y mejor calidad de vida para sus integrantes.
POR TODAS PARTES DE LA PROVINCIA DE COCLE
En casi todos los distritos de la provincia de Coclé existen granjas auto-sostenibles, sobre todo en áreas rurales, muy pobres y algunas de difícil acceso, donde los campesinos pasan mucho trabajo todos los días.
Sin embargo el distrito que más granjas tiene es el de Penonomé en el área norte, específicamente en el corregimiento de Toabré.