La ciudad de Katmandú se encuentra paralizada ante la huelga general convocada por la guerrilla maoísta de Nepal para impedir la celebración de las elecciones municipales, previstos para el próximo día 8.
Mientras las tiendas en las zonas interiores de la capital nepalí estuvieron abiertas, los principales centros comerciales permanecieron cerrados, al igual que los centros educativos y las instituciones privadas del país.
Pese a la fuerte presencia de las fuerzas de seguridad en todas partes del país, casi todos los cuarteles generales policiales y del Ejército fueron cerradas ante el temor de que se produjeran ataques.
Sin embargo, el tráfico en Katmandú no fue tan exiguo como durante anteriores huelgas generales, pues las autoridades nepalíes habían incautado a los vehículos públicos y forzado a los conductores a llevar a cabo sus operaciones normales.
El Consejo de Turismo de Nepal también consiguió organizar servicios de autobuses para turistas y la Policía del Tráfico afirmó que unos 400 vehículos públicos operaban hoy en el valle de Katmandú, aunque con sus números de matrícula tapados para que no puedan ser identificados por los rebeldes.
El ministerio nepalí de Interior advirtió de que estaba dispuesto a utilizar medidas duras para prevenir cualquier intento de efectuar la huelga.
Fuera de la capital también, como en zonas como Nepalganj, Pokhara y Biratnagar, la vida cotidiana fue paralizada por la huelga, y varias carreteras importantes del país, que cuentan normalmente con amplia actividad, estaban desiertas durante el día, ante las advertencias de los rebeldes maoístas, que afirmaban haber colocado bombas en algunas de las autopistas.
Aunque no se ha informado de ningún incidente violento ocurrido en esta primera jornada de huelga, anoche un grupo de supuestos maoístas incendiaron un autobús en la carretera Prithvi, una de las más importantes del reino por ser la entrada principal al valle de Katmandú.
Según las fuentes de seguridad, todos los pasajeros se encuentran a salvo pese a que el propio vehículo resultó totalmente destrozado en el incidente.
Los maoístas afirmaron posteriormente a testigos presenciales que habían llevado a cabo esa acción para garantizar el éxito de la huelga general, a la que convocaron para entre el 5 y el 11 de este mes para no permitir que se celebren los comicios municipales en el país.
La huelga general se produjo pese a la petición de los partidos políticos de la oposición.