El centro de detención estadounidense de Guantánamo condena a cientos de prisioneros y a sus familias a una vida de sufrimiento, denunció en un informe Amnistía Internacional (AI).
El informe, titulado "Guantánamo: Vidas desgarradas. Los efectos de la reclusión por tiempo indefinido en los detenidos y sus familiares", contiene testimonios de antiguos presos y sus parientes y evalúa el estado en que están quienes siguen encarcelados.
Quinientos hombres de unas 35 nacionalidades permanecen detenidos en Guantánamo, nueve de ellos a pesar de que el Gobierno de Washington ya no les considera "combatientes enemigos", cuando se cumplen cinco años de la apertura del centro de detención en esa base militar de Estados Unidos en el este de Cuba.
Ninguno de los presos ha podido apelar ante un tribunal la legalidad de su detención, según la organización pro derechos humanos, con sede en Londres, que recuerda que varias decenas de presos están en la actualidad en huelga de hambre.
"Sus demandas no son polémicas: piden que se respeten sus derechos, que los pongan en libertad si no les van a acusar de ningún delito común y que organizaciones como Amnistía tengan acceso a ellos", señaló la directora del Programa Regional para América de AI, Susan Lee.
Uno de ellos es el saudí Shaker Aamer, quien residió en el Reino Unido desde 1996 hasta su detención en Afganistán en enero de 2002.En un escrito a su abogado explicaba las razones de su huelga de hambre: "Estoy muriendo aquí cada día, mental y físicamente. Esto nos pasa a todos nosotros. Hemos sigo ignorados, encerrados durante cuatro años.
ESTIGMAS
AI denuncia, asimismo, que entre los detenidos de Guantánamo ha habido numerosas tentativas de suicidio. El tormento y el estigma, según Amnistía, no terminan; algunos prisioneros son trasladados a otro centro de detención ilegal, otros han seguido sufriendo malos tratos e, incluso, los que han vuelto con su familia, padecen secuelas físicas y psicológicas. "El estigma de haber sido calificados de combatientes enemigos y lo peor de lo peor por el presidente estadounidense, George Bush, no les abandonará por el resto de sus vidas", añade el informe.