La forma como se finalizó el programa "Operación Milagro" no fue la más adecuada. Sin entrar en las diferencias ideológicas, no se puede obviar que con las cirugías oftalmológicas desarrolladas por médicos cubanos se benefició a 50 mil panameños de escasos recursos.
Si había la determinación oficial de dar por terminado el proyecto, lo correcto fue coordinar un acto para reconocer esa labor de solidaridad y agradecer los aportes de los médicos extranjeros. La forma como se produjo el fin del programa deja un mal sabor.
El país debe agradecer toda misión médica que venga al país para ayudar a los panameños de escasos recursos. Así ha pasado con los programas que han desarrollado galenos de Estados Unidos, Taiwán y otras naciones.
Ojalá que se hagan las coordinaciones a nivel de Gobierno para superar las diferencias surgidas en torno a una iniciativa que estaba próxima a cumplir tres años.
Al mismo tiempo, la población espera que la iniciativa "Visión 2020" que se iniciará con el respaldo de los médicos panameños asignados a la Caja de Seguro Social y al Ministerio de Salud, reemplace satisfactoriamente a la Operación "Milagro".