Diariamente los panameños(as), tenemos que desayunarnos con los sangrientos noticieros televisivos que más allá de informar, promueven un escándalo de cada uno de los acontecimientos de la crónica roja que tristemente ocurren en nuestro querido Panamá. Para acrecentar la insoportable crisis de seguridad, algunos presentadores de las televisoras comerciales se transforman en "papas regañones" y adoptan posturas y opiniones personales para ganar simpatía en la población, luego en muchos casos los vemos desfilar hipócritamente en algún cargo del gobierno como voceros o relacionistas públicos.
Estos presentadores de televisión incurren en una abierta doble moral, toda vez que critican como papagayos la criminalidad y la violencia, y por otro lado los mismos medios para los que trabajan, atiborran a la población con su narco-programación novelera y compiten para ver quien presenta más "CAPOS Y PANDILLAS", situación que justifican diciendo que ellos presentan la "REALIDAD".
Esta última justificación que hacen para presentar sus "GRANDIOSAS NOVELAS" caen en lo ridículo, ya que los más elementales conocimientos de Sociología indican que los medios de comunicación constituyen, conjuntamente con la escuela y la Iglesia, los llamados "MEDIOS DE CONTROL SOCIAL" ya que influyen en el comportamiento colectivo, sobre todo porque el ser humano desde su infancia aprende principalmente " POR IMITACIÓN" es decir, si ve conductas negativas como la violencia y demás anti-valores que presentan estas novelitas, lo más probable es que la van a emular.
Finalmente, debemos indicar que si no detenemos a tiempo el proceso de colombianización que se está dando en Panamá, pronto no podremos celebrar fiestas patrias en el mes de noviembre, sino que regresaremos a la Gran Colombia, importando así todos sus males...