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Tengo 60 años de edad, y me he dado cuenta de que mi apetito sexual no es lo que solía ser. Estoy preocupado de que podría ser impotencia. ¿Podría hacer algo para prevenir este problema?.
R: Muchos hombres se preocupan por la impotencia (disfunción eréctil) y otros cambios que se dan con el paso de los años. Piensan que o bien tendrán que suprimir su vida sexual o depender de los medicamentos, como el Viagra, que ayuda en estos casos. Pero está de suerte. Un nuevo estudio sugiere que la elección de ciertos estilos de vida podrían suprimir el problema, incluso antes de que se llegue a producir.
Los análisis a largo plazo, parte de los estudios de seguimiento que llevaron a cabo los profesionales de salud, observaron la función sexual, actividad física, hábitos de fumar y beber, y las condiciones de salud en más de 30.000 hombres mayores de 50 años.
Los resultados del estudio confirmaron que la edad juega un papel importante: Varias características de la salud sexual -incluyendo el deseo (libido), organismo, y la habilidad sexual en conjunto- disminuyen dramáticamente cada década que pasa después de superar los 50 años. El doce por ciento de los hombres menores de 59 años declararon tener problemas significativos con su función sexual. Estos problemas estuvieron presentes en un 22 por ciento de los hombres de edades comprendidas entre 60 y 69 años, y en el 30 por ciento de los hombres mayores de 69 años.
Sin embargo, a cualquier edad, algunos hombres tuvieron una salud mental mucho mejor que otros. Algunos factores estuvieron asociados con una salud sexual mala. Los hombres con otro tipo de problemas de salud tuvieron el doble de incidencias en la disfunción eréctil que los hombres sanos. También, la impotencia fue más común entre aquellos hombres obesos, fumadores, consumidores de alcohol o que pasaban gran parte de su tiempo viendo la televisión. Mientras tanto, los hombres que se mantuvieron físicamente activos (el equivalente a correr tres horas por semana) tuvieron un 30 por ciento de riesgo menor de padecer problemas sexuales.
Este estudio no probó que la obesidad, el fumar, el beber alcohol y los estilos de vida sedentarios causaban directamente impotencia. No obstante, es razonable asumirlo así, e indica que los hombres podrían tener el poder de disminuir el riesgo de padecer disfunciones sexuales. El hecho de envejecer está fuera de nuestro control, pero nuestro estilo de vida no lo está. El hacer cambios para llevar una vida sana y activa podría probar ser beneficiosa no sólo para la salud mental, sino también para la salud sexual.
Pero éstos no son los únicos factores que pueden afectar su vida sexual. El estrés y la fatiga son enemigos mayores de la libido. Durante la vida, el estrés puede llegarle de cualquier dirección y tomar cualquier forma. Adolescentes desafiantes, preocupaciones financieras, padres ancianos y problemas laborales son cosas comunes. Las preocupaciones sobre su propia salud o la de un ser querido, o la ansiedad en general por envejecer pueden ser detonantes importantes. Con tantas cosas que atender, usted y su pareja pueden dejar de cuidar su relación. Esta falta de atención puede causar que su relación sexual se enfríe.
La pura falta de tiempo es un factor importante. Los cambios físicos en la respuesta sexual que tienen lugar en ambos: hombre y mujer, según van envejeciendo significa que usted y su pareja tardarán más tiempo en excitarse y llegar al orgasmo que cuando eran más jóvenes. Puede que le sea difícil disponer de tiempo libre para hacer el amor en sus días tan ocupados. Si la pareja espera hasta la hora de irse a la cama para tener relaciones sexuales, el agotamiento también se convertirá en un obstáculo. Esto es particularmente verdadero si ambos miembros de la pareja trabajan. Recientemente. The World Street Journal acuñó un nuevo síndrome para describir esta condición: DINS (en inglés) "Doble Ingreso no sexo".
Los problemas sexuales que traen el estrés y la fatiga a menudo pueden mejorar con tan sólo tomar unas vacaciones. Si usted y su pareja son capaces de retomar el hacer el amor agradablemente en un ambiente sin presiones y libre de estrés, puede estar seguro que lo básico de su relación sexual está bien.
El llegar a la mediana edad supone momentos de cambios importantes. Situaciones tales como la jubilación y el ver que los hijos se van de la casa pueden producir momentos difíciles en la vida de pareja. Una de las cosas buenas de ver que los hijos se van de casa es el poder volver a tener tiempo de calidad en la vida sexual. Un peligro, sin embargo, es que las parejas que llevan mucho tiempo juntas pueden parar de esforzarse en incluir el romance en sus vidas. Sobre todo, ¡mantengan el romance vivo!. |