Más de 13.000 reos de las cárceles de Ecuador comenzaron una huelga "indefinida y pacífica" para exigir que la rehabilitación se convierta en política de Estado y mejores condiciones de vida en los centros de reclusión.
Byron Briones, coordinador nacional de prisioneros, dijo desde el penal de máxima seguridad de Ecuador que en la protesta participan los familiares y amigos de los reos.
"En el penal estamos unos 1.400 presos y la capacidad es para 600 personas. Con nosotros se quedarán voluntariamente nuestros familiares y amigos, y seremos unas 4.000 personas aproximadamente que permaneceremos encerrados hasta que se atiendan nuestras demandas", dijo Briones.
Los presos exigen que se declare como política de Estado al sistema de rehabilitación de reclusos y rechazan una ley aprobada el pasado 18 de enero por el Parlamento.