La historia de los caballos no se limita únicamente a las carreras en el Hipódromo, sino que hay una serie de pasos que involucran, además del caballo, a su hembra, la yegua.
Arquímedes Gálvez, jefe de Stud Book de Panamá, que es la oficina de estadísticas del Hipódromo dijo que en nuestro país se lleva un registro de todos los nacimientos de los pura sangre de carrera, al igual que las importaciones procedentes de Estados Unidos, Argentina, Chile y Perú, lo que representa un control.
Cuando los ejemplares vienen de otros países, llegan con documentos en donde se registra su nombre, sexo, edad, y si viene padres campeones. Algunos vienen directo para la pista de carrera, y otros son enviados a las fincas, porque vienen para la cría.
Las que van para la crianza, van cuando han terminado su tiempo de campaña o tienen lesiones que les impide seguir compitiendo. Estos animales oscilan entre los 5 y 6 años, y si tienen buena conformación física, entonces se llevan para la cría, ya que cada criador quiere tener lo mejor.
Desde los 70’s en la crianza se han destacado varios sementales nacionales, entre ellos "El Gran Capo". Con este ejemplo se ve como la crianza tiene excelentes raíces nacionales.
En la crianza hay alrededor de 450 yeguas y 80 sementales distribuidos en todas las haras del país. El 60% de la crianza se lleva en Chiriquí por la adecuación de la tierra, el clima y la altura.
Pero, por si usted no sabía el promedio de vida de los caballos en la crianza es de 15 a 16 años.