Al parecer los vecinos de Ovidio Eduardo Castillero, de 43 años, se cansaron de su trabajo ilegal, múltiples silbidos extraños y visitantes sospechosos, y por ello no dudaron en llamar a la policía.
El DIIP de Chepo asistió al llamado de los moradores en horas de la noche del pasado sábado, cuando el negocio de Castillero estaba en su apogeo.
Castillero, quien reside en Las Margaritas de Chepo, fue visitado por la policía.
Las autoridades lograron decomisarle 176 balboas en efectivo, además de 15 carrizos plástico con droga.
El detenido todavía no puede creer que sus vecinos le dañaron el negocio que cada vez le daba más ganancias.