El fútbol en Panamá ha crecido en afición y en la práctica ha rebasado a otros deportes, los jóvenes son los que juegan y necesitan de la orientación de los profesores o entrenadores preparados, capacitados con título o credenciales que demuestren su preparación académica, a que viene esta exhortación, sobre todo a los padres de familia que llevan sus hijos a escuelas de fútbol para que el niño aprenda y se recree sanamente, he tenido la oportunidad de recibir invitaciones a colegios privados de prestigio que tienen escuelas de fútbol y resulta que el que maneja la escuela de fútbol es el celador del colegio por amistad o confianza de los directores, también hay escuelitas por todas partes manejadas por personas empíricas que no tienen ni idea de cómo se maneja el desarrollo de los gestos teóricos, no cuentan con el material didáctico de apoyo para desarrollar un entrenamiento específico profesional con base en las necesidades del niño, lo malo de esto es que cobran una mensualidad e inscripción a los padres, pero lo que ofrecen y enseñan no compensa lo pagado, porque en vez de hacerle un bien al niño le pueden hacer un daño fisiológico o de salud por intensidad del tiempo, carga y volúmenes o movimientos corporales no recomendados afectando articulaciones, tendones o huesos, provocando desgarres o lesiones producto del desconocimiento de parte de entrenadores y padres de familia.
Depende de la edad del niño va el número del balón, tiempo y medidas del campo y la hidratación continua es importante, usted padre de familia que paga exija calidad y profesionalismo o busque una academia con personal capacitado y profesional, para poner los niños a birriar eso lo hace cualquiera. Es importante exhortar al INDE y federación de fútbol que realice continuamente seminarios y capacitación al personal humano.