Este es un país de trampas. Reina el juega vivo, una especie de mundo donde cada uno tiene un 'librito' para timar a los demás de mil una manera.
En los préstamos bancarios y de tarjetas de crédito le meten el gol a las personas cobrando multas por morosidad y un sin número de cosas más que estaban en letra chiquita. Nadie se da cuenta hasta que por fin pide un estado de cuenta.
Algo similar ocurre en el mercado de la venta de autos usados. Como todos quieren vender el suyo, contratan los servicios de mecánicos expertos en cambiar el kilometraje de los vehículos para hacer ver que ha sido muy poco usado, cuando en realidad es una vulgar trampa la que hacen.
Si es usted de esas personas de los que se dedican a engañar a los demás, vaya cambiando de actitud porque no es correcto engañar a un comprador de esa forma. La mejor manera para vender un auto es decir siempre la verdad. Así el cliente tomará su decisión de la mejor forma y sin imprecisiones.
Hay personas que se están dedicando a la tarea de comprar autos usaditos en USA para venderlos acá, pero le cambian el recorrido. Eso es una estafa y debe ser sancionada. El negocio de compra y venta de autos no es malo, lo criticable es hacerlo de forma oscura y sin respeto.
Hace días una persona fue a ver dos autos del 2000 de la misma marca. Uno de esos tenía únicamente 52 mil kilómetros de recorrido y el otro de 137 mil. A simple vista, el primero parecía que llevara la delantera por el poco kilometraje, pero se siembra la duda por el pillaje que cometen algunas personas patrocinadas por mecánicos de mala reputación que se prestan para estas cositas.
Estimado lector, si está pensando comprar un carrito, tome en cuenta estas cosa a la hora de invertir su dinero porque un maleante de estos le pueden hacer esta trampa, así que juegue vivo.