El espectáculo de la Super Bowl de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL), comenzó en Detroit con la llegada de los Halcones Marineros de Seattle y los Acereros de Pittsburgh, los dos equipos que lucharán por el título.
Los primeros en llegar fueron los Halcones Marineros, lo hicieron el domingo, mientras que los Acereros, con el corredor estelar Jerome Bettis, un nativo de Detroit, y el gran centro de atención, al frente, arribaron ayer a la ciudad del Motown.
La celebración de la cuadragésima edición del Súper Bowl no sólo decidirá al nuevo campeón de la NFL sino que dejará en Detroit importantes ganancias económicas con la presencia de miles de personas que viajarán de todas partes del país, pero especialmente de Detroit y Seattle, para vivir lo que se considera una experiencia única dentro del mundo del deporte profesional estadounidense.