El 28 de enero de 1985, una multitud de estrellas de la música estadounidense grabaron un tema cuyas ventas se dedicaron exclusivamente para reunir fondos para combatir una severa hambruna en Etiopia. La canción "We are the world" (Somos el mundo), escrita por Michael Jackson y Lionel Ritchie, se convirtió en un fenómeno mundial. El disco sencillo vendió 20 millones de copias.