Familiares de los preso en el Centro de Rehabilitación Nueva Esperanza en Colón han venido presentando denuncias por lo que supuestamente ocurre en ese penal, donde los reos viven en constante peligro.
Mujeres solicitaron cortesía de sala en el Consejo Municipal de Colón para dar las denuncias que preocupan a los familiares de los reos.
Laura Alvia de Julio dijo que hay muchos abusos en esa cárcel donde, a pesar de que están pagando por los delitos, los maltratan.
Dijo que ese no es un centro de rehabilitación, sino de maltrato del reo, porque además hay mucha corrupción.
Argumentó que todo lo que entra al penal tiene un costo: cada paquete, drogas y armas, por eso se están creando problemas como los tiroteos y riñas en el penal, "porque cada uno busca la forma de rebuscarse".
Denunció que tiene que hacer las llamadas "ranitas" cuando van a visitar a los familiares, porque ellos (los custodios) buscan en la "parte íntima" de las mujeres las armas, como si ellas pudieran meterlas.
Los que meten la droga son los que están gozando, y ni siquiera les permiten a los internos que puedan entrar con sus golosinas y a otros sí para venderlas entre sus compañeros.
El representante de Barrio Norte, Jairo Salazar, dijo que ese centro penitenciario ha cambiado totalmente porque ni a ellos los dejan entrar al penal, "como que tienen algo que esconder".
"El que no tiene plata no puede vivir bien, porque no pueden comprar a los custodios y policías que allí trabajan para meter lo que ellos quieren, además, le ponen perros hediondos a oler los alimentos, y nadie hace nada", aseguró.