Un nuevo incidente que involucró a presuntos guerrilleros colombianos en territorio panameño se registró ayer a las 9:30 de la mañana, cuando un grupo de hombres fuertemente armados fueron interceptados por oficiales del Servicio Nacional de Fronteras (SENAFRONT).
La versión oficial, llegada a través de un informe del Ministerio de Gobierno y Justicia, detalla que los irregulares a bordo de una piragua, respondieron con disparos a los llamados de alto del SENAFRONT. Tres guerrilleros resultaron muertos, y dos más han sido capturados. No hubo bajas por parte de las unidades panameñas.
Las autoridades reportaron que se presume que este grupo forme parte del Frente 57 de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Este incidente pone de manifiesto una vez más la vulnerabilidad de esta amplia zona selvática que compartimos con Colombia. Solo habría que tirar línea sobre la facilidad que tendrían no solo guerrilleros vestidos de civil, sino los narcotraficantes también, si algún día se decidiera construir una carretera que atravesara el denominado "Tapón del Darién".
Todo ocurre solo unos días después de que el Presidente de Colombia, Álvaro Uribe, volviera a insistir sobre el tema de la carretera ante el mandatario panameño, Ricardo Martinelli.
En este caso, los agentes del SENAFRONT cumplieron su trabajo de repeler a los irregulares. Pero el hecho amerita el refuerzo de la frontera, ya que desde hace años los guerrilleros han usado nuestro territorio como zona de descanso, y no podemos permitir que eso se repita.