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CUARTILLAS
Observaciones
Al final, el efectado puede perder el bien que "prestó" a su pariente de la mejor buena fe. Todo debe hacerse legalmente. Si tiene alguna duda de la seriedad y responsabilidad de alguien, no lo favorezca aunque se le parta el corazón. Esto es mejor que luego llorar por la "gracia" que le hizo el desagradecido.
 
Milciades A. Ortiz Jr.
Colaborador
Apenas apareció mi escrito sobre personas desagradecidas, que se refería a solamente dos casos de empleadas domésticas, mucha gente me ha comentado sobre situaciones parecidas. No voy a repetir otros ejemplos de patrones que ayudaron a sus empleados más allá de lo normal, y luego recibieron quejas, querellas ante el Juzgado de Trabajo, porque en realidad se parecen unos a otros. Deseo señalar que algunos patrones me aconsejaron que escribiera sobre la necesidad que se pagara a los empleados domésticos, de jardinería, eventuales, con recibos para evitarse posteriores reclamaciones. Por lo visto ya desapareció en Panamá la costumbre de que un apretón de manos sellaba un contrato o convenio, tan fuerte como si fuera firmado un documento notarial. En este mundo moderno, donde los valores cívicos y morales están desapareciendo, hay que cuidarse hasta de los mejores amigos y trabajadores. El mundo "da vueltas" y no le extrañe que mañana o pasado, esa persona agradecida y sumisa, se convierta en una fiera tratando de quitarle dinero que supuestamente se le deba. Al respecto debo señalar que varias personas me indicaron que parece que existen algunos malos abogados, quienes se especializan en promover reclamos, aunque ya haya sido fallado el caso. Ejemplo: al Juzgado de Trabajo acude un trabajador y su expatrón. El juez falla el pago de cierta cantidad. La patrona o patrón paga. Se firman los documentos del caso. Al cabo de dos o tres años, se aparece el exempleado con una demanda por pago injusto de sus prestaciones laborales. Y uno de estos abogados "vivos" inicia una demanda por secuestro, contra algún bien del expatrón, mientras se soluciona el caso. (Si no me equivoco, lo llaman secuestro preventivo). ¿Qué significa esto? Bueno, si a Ud. le secuestran la casita que con mucho esfuerzo tiene en la playa, o el interior del país, (blanco preferido de ciertos abogadillos), entonces no la podrá usar hasta que termine el pleito. Esto puede demorar meses. Ante tal hecho, no les extrañe que el patrón acepte un arreglo económico -aunque no sea justo- para no perder el uso de su propiedad. (Cuidado con los automóviles). Por eso algunos dueños de negocios con varios empleados no tienen nada a su nombre personal, sino que todo pertenece a empresas con accionistas. Si hay reclamaciones, que se la hagan a la sociedad y no afecten sus propiedades personales. También me aconsejaron que se lleva una especie de diario del rendimiento del trabajador, sus ausencias, aunque sean justificadas, rendimiento y cualquier otra actividad relacionada con su trabajo. De esta manera se podrá evitar que luego se acuse al patrón de que no cumplió sus obligaciones. Y repito: hágale firmar a cualquier persona que le hace un trabajo un papel, donde conste lo que se le pagó, cuánto se le pagó, por qué se le dio ese dinero. (Firma y cédula del trabajador). El papel debe ser guardado por años, para evitar que en dos o tres años se aparezca alegando que se le deben prestaciones. (En uno de los casos que me comentaron, la patrona tenía todos los papeles y pudo desbaratar la maniobra de la desagradecida exempleada y su abogado). Es lamentable vivir mirando hacia atrás, sin confiar en nadie. Ni siquiera en algunos familiares. He recibido varias denuncias de parientes que hacen préstamos a nombre de padres, hijos, tíos, o hipotecan casas, y luego dejan de pagar sus compromisos. Al final, el efectado puede perder el bien que "prestó" a su pariente de la mejor buena fe. Todo debe hacerse legalmente. Si tiene alguna duda de la seriedad y responsabilidad de alguien, no lo favorezca aunque se le parta el corazón. Esto es mejor que luego llorar por la "gracia" que le hizo el desagradecido.
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