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El magnicida dice que "Jesús" le ordenó matar a Lindh  |
El asesino confeso de la ministra de Relaciones Exteriores sueca Anna Lindh negó, cuando se inició su juicio, que hubiera tenido la intención de matarla, pero dijo que fue incapaz de resistir las voces interiores que lo impulsaron a apuñalarla.
Mijailo Mijailovic, de 25 años, nacido en Suecia de padres serbios inmigrantes y expulsado del colegio, se veía calmado y serio durante su declaración de una hora pero perdió la compostura cuando un fiscal le preguntó insistentemente sobre detalles de su ataque a Lindh en un céntrico centro comercial de Estocolmo, ocurrido el 10 de septiembre.
"Iba de salid y dí una vuelta equivocada. Vi a Anna Lindh. Entonces vinieron las voces", dijo Mijailovic.
En su confesión de la semana pasada, había dicho que voces en el idioma serbio de sus padres le habían instado a atacar y que creía que esas voces eran de Jesús.
"TOME EL CUCHILLO Y LA ATAQUE", MIJAILOVIC
Mijailovic, el asesino de Lindh, dijo lo siguiente: "No pude resistir las voces", confesó en la corte, insistiendo en que no quería matar a la ministra de 46 años, madre de dos niños. "Tomé el cuchillo... la ataqué. No sé cuántas puñaladas. No recuerdo el ataque, fue muy rápido".
Previamente, el abogado defensor de Mijailovic, Peter Althin, dijo que el procesado no tenía intención de matar a Lindh.
La fiscal Agneta Blidberg dijo que la confesión que hizo el inculpado, junto con las cámaras de vigilancia que grabaron el ataque en la tienda de departamentos en Estocolmo y el informe de los médicos forenses eran evidencias muy claras de que Mijailovic había asesinado a Lindh. |