El Ejecutivo debe anunciar hoy el contenido de las reformas tributarias, que junto a las modificaciones a la Caja del Seguro Social, deben ser discutidas, a partir de la próxima semana por la Asamblea Nacional.
Algunas filtraciones revelan que el proyecto incluye, entre otros aspectos, aumentar de 250 balboas a 350 balboas la tasa única anual que pagan las sociedades anónimas. También se busca reducir el tramo de los asalariados que se benefician de las exoneraciones del impuesto sobre la renta.
De igual forma se busca reducir los beneficios que establece la ley de intereses preferenciales que hoy incluye a residencias de hasta 62,500 balboas.
El anuncio presidencial debe permitir ahora un amplio debate del tema, con el fin de lograr aportes para mejorar la iniciativa.
De igual modo, el oficialismo debe entender, que aunque cuenta con una aplastante mayoría legislativa, el imponer proyectos a través de madrugonazos no sería lo más correcto.
Además el propósito de las reformas debe ser facilitar el cobro de impuestos y no complicar los trámites que muchas veces impiden que los contribuyentes cumplan con sus obligaciones fiscales.
Al mismo tiempo, hay que reconocer que el propósito de las reformas son captar mayores ingresos para un fisco que adolece de un déficit fiscal, que puede convertirse en inmanejable y por ende promueve el endeudamiento del país.
El debate de un tema tan sensitivo no será fácil. Quizás se desborden las pasiones, pero la situación exige mente serena, para evitar enfrentamientos entre panameños. Que todo el que quiera proteste, pero se debe hacer de manera pacífica y cívica.