El ex primer ministro palestino, Mahmoud Abbas (también conocido como Abu Mazen), fue elegido presidente en reemplazo del líder histórico Yasser Arafat, fallecido en noviembre.
Según datos oficiales, Abbas obtuvo la victoria con 62.3% de los votos, dejando muy atrás a su principal rival, el activista de derechos humanos Mustafá Barghouti.
"Dedico esta victoria al alma de Yasser Arafat y la dedico a nuestro pueblo, a nuestros mártires y a los 11.000 prisioneros (en cárceles israelíes)", dijo el candidato por el principal grupo político, al-Fatah.
Por su parte, el grupo radical Hamas -también en la oposición- anunció que trabajará con el nuevo presidente de la Autoridad Nacional Palestina y advirtió que su prioridad debe ser detener la agresión israelí.
REACCIONES
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, dijo estar dispuesto a reunirse "lo antes posible" con el nuevo jefe palestino, pero también exigió frenar el terrorismo.
"Los palestinos no han combatido todavía el terrorismo y las declaraciones realizadas por Abu Mazen durante su campaña a este respecto no han sido valientes", denuncia Sharon.
"Abu Mazen será juzgado por sus actos después de las elecciones, por la manera en que combata el terrorismo, pero Israel no se sentirá comprometido por un alto el fuego que convenga a los movimientos radicales palestinos", advierte Sharon.
El vice primer ministro israeli, Ehud Olmert, afirmó que el principal desafío de Abbas será exigir a los grupos armados el fin del levantamiento palestino.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, dijo que trabajará con el nuevo lider palestino para avanzar en el proceso de paz en el Medio Oriente.
Pero también advirtió que Abbas enfrenta ahora tareas difíciles, como combatir el terrorismo y la corrupción, y reactivar la economía palestina, hoy paralizada.
Bush instó a Israel a mejorar la situación humanitaria y económica de los palestinos y alentó a Sharon a continuar con su retiro de la Franja de Gaza, proyectada en 2005.