No respetó la vida que Dios le regaló e intentó suicidarse ingiriendo medicina para acabar como las hormigas arrieras.
R. S., de 33 años, fue trasladado a eso de la 1:25 a.m. de ayer, domingo, en la ambulancia 308 de la Caja de Seguro Social, a la Sala de Urgencias del Hospital Santo Tomás.
Al parecer, el hombre pensó que su vida valía lo mismo que la de una hormiga, ya que tomó buena porción de una sustancia utilizada para matar arrieras.
Según informes, el hecho ocurrió en Pedregal, en la barriada Villa Unida, en donde R.S. residía junto a su concubina.
QUERIA HACERLA VOLVER
Se conoció que R.S. fue abandonado hace una semana por su pareja, quien supuestamente se había marchado con otro hombre.
Personas cercanas a esa familia dijeron que la ex mujer del suicida sólo quería un hombre que le ayudara a resolver sus problemas económicos, ya que éste no podía complacerla en su totalidad. Ninguna razón es válida para acabar con la vida que fue prestada por el Creador.