El Istmo de Panamá por su ubicación y forma alargada rodeada de costas, posee un gran potencial para el desarrollo de cultivos acuícolas en función de los recursos hidro-biológicos en las áreas marinas y continentales, así como en las tierras a nivel nacional.
De acuerdo a informes de la Dirección Nacional de Acuicultura del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), el país cuenta con 14,000 hectáreas de albinas y 2,939,122 hectáreas en tierras nacionales baldías de las cuales el 76% corresponden a suelos de tipos no arables y limitado para su uso agropecuario, muchos de los cuales pueden ser incorporados a la actividad acuícola.
Las aguas continentales de Gatún, Bayano, Alajuela, Fortuna y La Yeguada, adicional a la existencia de 500 ríos en todo el país con gran cantidad de afluentes, quebradas y riachuelos, como potencial del recurso agua en Panamá configuran un escenario apto para la acuicultura.