El presidente Hugo Chávez alentó a las autoridades del país a impulsar una reforma agraria que busca tomar tierras rurales privadas y del gobierno para distribuirlas entre los pobres.
Chávez alabó la iniciativa del gobernador del estado central de Cojedes, Jhonny Yánez, por ser el primero en iniciar una inspección de haciendas privadas para decidir si son productivas o deben ser redistribuidas. "Un aplauso para Jhonny Yánez", dijo Chávez.
Yánez, aliado de Chávez, inició las inspecciones en el rancho ganadero El Charcote, propiedad de la empresa británica Vestey el sábado, acompañado por 200 soldados y un grupo de campesinos que viven en las tierras a pesar de las denuncias de los dueños, quienes los denuncian de invadir propiedad privada.
Según la legislación promulgada por Chávez en 2001, el gobierno puede confiscar tierras privadas si comprueba mediante una inspección que el terreno no está siendo utilizado adecuadamente o que ha sido adquirido ilegalmente.
Los representantes de El Charcote dicen tener los documentos que prueban la legítima propiedad de la tierra desde 1830.
Otros funcionarios simpatizantes de Chávez han anunciado que iniciarán inspecciones de terrenos en otras entidades.
La legisladora oficialista Marelis Pérez dijo que estaba iniciando la inspección de unas 19 haciendas privadas en el estado oriental de Monagas.
Chávez dice que la mayoría de las tierras privadas fue adquirida través de trámites fraudulentos y que la reforma agraria disminuirá la concentración de los terrenos agrícolas.
Según un censo de 1998, más del 60% de las tierras agrícolas pertenece a menos del 1% de la población, aunque existe una reforma agraria en beneficio de los pobres en 1960.
"Una revolución que se respete no puede permitir eso. Eso es feudalismo, de la prehistoria'', dijo Chávez.
REVOLUCION IZQUIERDISTA
Funcionarios han dicho que han contabilizado al menos 10 millones de hectáreas de tierras ociosas, algunas de ellas en propiedades privadas.