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RUMORES EN SALAS DE REDACCIONES
¡Secuestro!

Redacción
Crítica
en Línea
Un
poderoso empresario panameño pudo haber sido secuestrado
a media tarde ayer. Fuentes bien informadas parecían confirmar
la noticia, pero no tenían ni el nombre ni el lugar donde
ocurrió el asalto.
Mucho menos si habían pedido rescate.
La información paralizó la producción
de casi todas las primeras planas de los periódicos nacionales,
e incluso los noticiarios de radio y televisión se alteraron
en su pauta para hacer las confirmaciones.
"Tenemos un empresario secuestrado (...) es panameño
(...) necesitamos el nombre", eran los mensajes que se cruzaban
por radio comunicadores y teléfonos celulares.
La respuesta fue siempre la misma: "no hay nada confirmado
(...) hay que esperar".
El proceso de confirmación siempre empieza por la base
de la pirámide informativa: los relacionistas públicos.
Didacio Camargo, de la Policía Nacional, señaló
que él prefería no enterarse de los datos de secuestros,
para evitar filtraciones, lo que podría costarle la vida
a las víctimas.
Con la PTJ fue imposible la comunicación con los voceros.
Era nueve de enero. ¡Claro!. Se intentó con el subdirector
de la institución, Javier Chérigo, pero tenía
el teléfono celular en grabadora.
La sala de redacción siguió subiendo y se contactó
al fiscal auxiliar, Carlos Augusto Herrera, quien dijo no saber
"nada de nada". Según señaló,
ninguna información de este tipo había llegado
a sus manos. "Estoy en San Carlos y no se me ha dicho nada
semejante", acotó.
Mientras tanto, los mensajes iban y venían entre informante
y reporteros de radio, televisión y los periódicos.
Las líneas hervían.
Quedaba un último recurso: Pablo Quintero Luna, jefe
de Seguridad Nacional. Contestó el teléfono afablemente
y no esperó que se le hiciera ninguna pregunta para contestar:
"Señor, por aquí no tenemos ninguna información
sobre tentativa, asalto ni secuestro alguno (...) contacté
al subdirector del PTJ, que es la institución que tiene
a cargo las investigaciones y no tienen nada (...) eso es sólo
un rumor... un muy fuerte rumor".
Crítica preguntó: ¿Pero de dónde
pudo surgir semejante rumor que ha corrido por toda la ciudad
en menos de una hora? Pablo Quintero dijo sin aspavientos: "no
tengo la menor idea".
Y se cayó la primera plana.
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