La ingesta de alcohol y el exceso de velocidad son una mala combinación.
Aproximadamente a las 6:30 de la mañana de ayer, 1 de enero, ocurrió uno de los primeros accidentes vehiculares que no dejó ninguna víctima fatal.
Es suceso fue protagonizado por un Toyota Land Cruiser color blanco con placa 121287, y un sedán Mitsubishi Lancer rojo, matriculado 365665, los cuales colisionaron en la entrada de Villa Catalina, vía Tocumen.