Durante las fiestas de fin de año decenas de personas residentes en diferentes comunidades de Santiago buscaban el sustento diario en medio de la inmundicia y el peligro en el vertedero de basura para llevar algo a su boca al inicio del nuevo año.
Esta es la triste realidad de varias familias en este sector del país, que para poder sostenerse ellos y sus familias recurren a la recolección de alimentos y otros desechos que luego los venden como hierro, botellas, entre otros.
Los pepenadores pidieron no revelar sus nombres para no crearles, según ellos, una humillación más, e informaron que es la necesidad o falta de oportunidades lo que los ha obligado a realizar estas actividades; pero menos delinquir, ya que sería peor.