|
El mote de "comemono" les quedó a los vivientes del distrito de Arraiján por equivocación. Consideramos nosotros, como conocedores de la calidad humana de los ciudadanos de Arraiján, que ellos hacen muy mal en ofenderse porque el resto del mundo les diga "comemonos", pues las diferentes especies de monos que ellos poseen en sus montañas canaleras no tienen la culpa. Es más, el escudo distrital que ellos tienen, en vez de lucir mazorcas de maíz, debiesen plasmar el retrato de un jujuná, un cún cún, una araña o por qué no el de un cariblanco, este último por sus hazañas catalogado como el más preciado mono guanabanero de todo el territorio nacional.
Todo viene de cuando se terminaron los trabajos del canal interoceánico y se dieron grandísimas bajas en el empleo. Cesantes quedaron en aquellos tiempos miles de obreros, calificados y no calificados entre ellos: Centroamericanos, yumecas y panameños, y para más ñapa estalla en 1925 la crisis con la primera huelga inquilinaria.
La historia viene por unos campesinos salvadoreños, que con la esperanza de obtener nuevamente trabajo en la zona del canal, se la pasaban cazando iguanas y otros animales silvestres en las selvas de Arraiján y los mismos fueron sorprendidos por una patrulla sanitaria que controlaba la malaria. El grupo era de seis y tenían el cadáver de un mono capuchino sin tripas, atravesado en una vara de ciruelo, puesto sobre unas brasas para quitarle el cuero y luego frotarlo con un machacado de ajos, culantro y ajíes pico de loro, que tenían en una totuma. Los de la patrulla sanitaria, como aquel negocio no era de su incumbencia, sólo se detuvieron lo necesario y prosiguieron su camino, divulgando la primicia del mono esa misma tarde en los transportes que ocuparon hacia Capira, el interior y la propia capital, la noticia se regó como pólvora.
Arraiján, debe sentirse orgulloso con el nombre heredado, en fin, todo en esta vida cuesta, pero ellos sin pretenderlo fueron privilegiados, pues en estos tiempos, los empleados canaleros, aunque fuesen del Silver Roll, discriminaban a los que no trabajaban con los gringos, sencillamente nos decían a nosotros mismos: Los paisanos o los "buchí". La mayoría de los troncos familiares que ocuparon Arraiján, trabajaron en la zona del canal. |