El ex hombre fuerte de Panamá, Manuel Antonio Noriega, no vendrá a este país cuando salga de la cárcel, posiblemente en el mes de septiembre, pero lo que sí desea es que cuando muera sus restos sean traídos a Panamá y que sean sepultados en el cementerio Amador.
En una de las últimas conversaciones telefónicas con su amigo Eliseo "Cheito" Castillo, Noriega insistió en que a pesar de no contemplar volver a Panamá a establecer su residencia, ya que enfrenta varios casos penales, cuando muera sí quiere que lo traigan a territorio istmeño.
Noriega-que estando preso en Miami se convirtió religiosamente-maneja las opciones de establecerse en países como República Dominicana, Ecuador o Nicaragua una vez que salga de prisión el 7 de septiembre del 2007, fecha que él mismo ha confirmado como la que marcará su retiro del centro correccional donde está recluido desde inicios de 1990.
"Quiere que sus restos descansen en Panamá, ya que éste es su país", aseguró "Cheito", quien reiteró que al MAN se le escucha de buen ánimo y deseoso de recuperar su libertad.