El Gobierno de Etiopía reconoció, por primera vez, que ha comenzado a tomar "medidas ofensivas" en poblaciones somalíes que rodean la ciudad de Baidoa, para "intentar evitar" la infiltración de milicianos islámicos desde el vecino país.
Esta es la primera vez que el Gobierno etíope admite abiertamente estar involucrado de forma directa en combates dentro de Somalia, donde los milicianos de las cortes islámicas ocupan la capital, Mogadiscio, y amplios sectores del centro y sur del país.
Somalia vive duros combates en áreas que rodean a la ciudad de Baidoa, 245 kilómetros al noroeste de Mogadiscio, y donde tiene su sede el Gobierno de transición, respaldado por el Gobierno etíope. Los muertos por estos combate se elevan a centenares.