El respaldo que tuvo al principio el proyecto de los buses articulados colombianos comienza a desquebrajarse entre los grupos de transportistas, ya que ahora varios dirigentes de buseros han sugerido estudiar otras opciones, como el tren ligero y el monorriel (o tren suspendido aéreo).
Hugo Polo, uno de los dirigentes de las piqueras ubicadas en San Miguelito y el sector Norte de la ciudad de Panamá, indicó a Crítica que la propuesta de colocar buses articulados colombianos se está derrumbando y lo evidente es que no se estipuló un presupuesto para este proyecto, que en el año 2006 contaba con 30 millones de balboas para la instalación de la línea de prueba en la avenida Transístmica.
"Los panameños nos merecemos un servicio mejor y el monorriel es la alternativa. Tanto palancas como usuarios serán beneficiados con esta nueva tecnología", indicó Polo a este medio.
El dirigente transportista y miembro de la Cámara Nacional del Transporte (CANATRA) agregó que en estos días se abrirá la discusión pública de la problemática del transporte y hasta sugirió que presentará a los gremios de buseros capitalinos las nuevas alternativas a la modernización del servicio que prestan los "diablos rojos".