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Independiente del espacio y el tiempo mundanos, el cuerpo de los ángeles puede estar en varios sitios a la vez.  |
Representado con alas, aureola y portando arpas, los ángeles son considerados como los guardianes y mensajeros del buen Dios a nosotros, simples mortales, pero, ¿Conocemos quienes son, a que se parecen?. La teología cristiana tomaba la obra de Dionisio Areopagita, obispo y escritor religioso del siglo VI, como base de la enseñanza oficial de los personajes y de las funciones de los ángeles. Este autor, en su obra sobre la "Jerarquía Celestial", divide a los ángeles en tres grupos.
El primero está compuesto por serafines, querubines y tronos, el segundo por potestades, virtudes y poderes y el tercero par príncipes, arcángeles y ángeles. Los serafines están en la cima de la jerarquía y rodean el trono de Dios, son de color rojo y su atributo es el fuego. Los querubines simbolizan la sabiduría divina y se representan con los colores azul y oro. Los tronos representan la justicia divina y en la iconografía católica muchas veces aparecen con toga y bastón de mando.
El segundo grupo es responsable de los elementos naturales y de los cuerpos celestes, los dominios y los poderes que llevan corona y cetro. Las virtudes se refieren a la pasión de Cristo y llevan a veces flores o símbolos de María.
El tercer grupo establece la relación con la humanidad. Los principados protegen las naciones, los arcángeles son mensajeros de Dios (la tradición popularizó sus nombres: Miguel, Rafael y Gabriel); en fin, los ángeles protegen a todos los hombres.
El análisis de estas estampas y de la obra del Areopagita, muestra que las pinturas del Virreinato del Perú representan a ángeles portadores de atributos resultantes de diferentes jerarquías. Es así que el ángel con un haz de fuego en la mano puede ser un serafín, el que lleva cetro y corona, un dominio,
Los coronados de rosas y llevando los símbolos de la Pasión, virtudes. Los ángeles que llevan símbolos marianos constituyen una innovación barroca y así como existen ángeles representados con los símbolos de la Pasión, fueron creados aquellos con los símbolos de las Letanías, particularmente en el mundo hispánico, donde se inició el dogma de la Inmaculada Concepción. Los ángeles siguen siendo representados como seres asexuados, jóvenes e imberbes, vestidos con trajes femeninos cortos, a veces con atuendos de soldados del siglo XVII llevando un arcabuz u otras armas de fuego.
La base teórica de muchas composiciones pictóricas de ángeles se encuentra en la obra del jesuita Antonio Ruiz de Montoya, en Lima. En su libro Silex del amor divino, evoca la potencia divina que alcanza a la humanidad por intermedio de los ángeles, de las jerarquías celestiales y de los "siete principios": Miguel, Rafael, Gabriel, Uriel, Sealtiel, Jesidiel y Baraquiel.
Obras como ésta pretendían desarrollar la devoción a los ángeles, y esto daría posteriormente nacimiento a una especie de religiosidad popular que reemplazaría la devoción a los seres celestiales por la adoración a fenómenos naturales. El Concilio del año 745 en Roma, y el del 789, en Aquisgrán, rechazaron el uso de nombres de ángeles, salvo de aquellos citados en la Biblia: Miguel, Gabriel y Rafael.
Las Iglesias griega y copta reverencian no obstante también a Uriel. Los demás nombres que figuran en las series andinas vienen de otras fuentes. No obstante el carácter visionario de muchos artistas, en general existen algunas diferencias entre sus descripciones y lo que afirman los testigos que vivenciaron la aproximación de uno de estos seres celestiales.
"Los ángeles se manifiestan de mil modos diferentes a cada persona -declara Alma Daniel, una especialista moderna en el tema. No puede sorprendernos esto pues por ejemplo, los físicos tienen los mismos problemas para determinar cómo es un electrón". En general se está de acuerdo en que es posible percibirlos como emanaciones de una luz sutil, de diferentes formas, que también están en función de los diversos tipos de ángeles. |