 |
Antimotines y manifestantes cara a cara frente a la Embajada de EU.  |
Unos 500 miembros de grupos estudiantiles y obreros realizaron ayer una marcha pacífica en repudio de la invasión norteamericana del 20 de diciembre de 1989, durante la cual se quemaron los símbolos patrios de Estados Unidos frente a la Embajada de este país y a la Asamblea Legislativa.
La marcha partió de la iglesia del Carmen a las 4:45 p.m., desde donde los manifestantes se dirigieron al edificio de la Embajada de EU, la cual se encontraba fuertemente custodiada por más de un centenar de policías antimotines. Aunque los agentes que formaron un cordón policial frente a la sede diplomática llegaron a estar nariz con nariz frente a los manifestantes, no hubo enfrentamiento alguno.
"A 12 años de la invasión, ni olvido ni perdón", gritaban los protestantes, quienes además vociferaron consignas de repudio contra el presidente George W. Bush, el Plan Colombia, los bombardeos en Afganistán, las privatizaciones, el ALCA y la política económica del gobierno.
El Movimiento Nacional por la Defensa de la Soberanía (MONADESO), el SUNTRACS, el FER-29, la Asociación de Profesores, el BPU, el PAT y la Juventud Bolchevique fueron algunas de las organizaciones participantes en la marcha, que llegó a estar más nutrida al momento de llegar a la Embajada.
Aproximadamente a las 6:00 p.m. los manifestantes llegaron a la Asamblea Legislativa, la cual fue cerrada por la seguridad legislativa. Tanto el padre Conrado Sanjur, dirigente de MONADESO, como el secretario de Defensa del SUNTRACS, Saúl Méndez, calificaron como un éxito la manifestación. "El pueblo panameño no olvida; no por resentimiento ni venganza, sino por dignidad y justicia", dijo Sanjur.
Por su parte, Méndez expresó que la marcha sirvió adicionalmente para solidarizarse con el pueblo argentino, que actualmente pasa por una situación de hambre y miseria producto del descalabro económico en ese país. |