PALADEARAN DULZURA DE LA EPOCA
Esta vez la Navidad llega a la
campiña interiorana
Reynaldo Núñez
Crítica en Línea
La Navidad del año
que decurre será diferente a otras, al menos en la campiña
interiorana donde la pobreza y la pobreza extrema impusieron siempre sus
garras para hacerse sentir, sobretodo en los sectores más vulnerables:
la niñez.
Porque hay algo contra lo que no puede ir ese flagelo social que sentimos
y llamamos pobreza, y es la felicidad que produce la voluntad de algunos
de manifestarse en favor precisamente de esos grupos vulnerables, tratando
en la medida de lo posible de darles en Nochebuena el rato de esparcimiento
que siempre han anhelado y que merecen como niños que son.
Con el fin de ofrecer un regalo para esta época a la niñez
humilde de Panamá, la Primera Dama de la República, Dora Boyd
de Pérez Balladares, dispuso varios viajes a distantes lugares del
interior del país para llevarles el regalo de la Navidad para premiar
a esos niños por sus estudios, entre otros logros.
Los rostros de los receptores de esos presentes constituyen toda una
historia triste con un final feliz.
Es la historia del niño de la campiña, alumbrado con guaricha,
de pies desnudos con los que emprende el camino de lodo hasta la escuela,
muchas veces en ayuno pero con la fortaleza nata del interiorano que asimila
las enseñanzas que se le imparten.

|