Domingo 20 de dic. de 1998

 








 

 


EDITORIAL
¿Just Cause: Invasión o liberación...?

Nueve años han transcurrido desde el evento militar que repartió disparos, cañonazos y muerte en el territorio panameño, surgido en la coyuntura equívoca del sátrapa uniformado que declaró "estado de guerra" entre nuestro país y los Estados Unidos, y al amparo del cual se permitió el asesinato de un oficial de aquel ejército y la violación carnal de una ciudadana estadounidense, cuyas resultas devinieron en "el acontecimiento más trágico y sangriento de toda la historia republicana", como califica el mandatario Pérez Balladares aquellos incidentes.

Las opiniones permanecen fuertemente divididas: Unos descalifican y demeritan el acto militar insertándolo en el oscurantismo colonialista del régimen norteamericano, dirigido a acallar las búsquedas de propio destino, de libertad política y económica.

Para otros, el evento fue una manera de subvertir el yugo insano del antoritarismo castrense, que con desorbitada prepotencia, sometió la vida civil y política a los hepáticos derroteros del voluntarismo castrense, confundiendo juridicidad, derechos, libertades, con los quereres de los entorchados.

Las consecuencias de aquellas dolorosas jornadas signan varios centenares de muertos, múltiples heridos, con las secuelas de llanto, pena y dolor que todavía hieren el alma panameña; ellas llevaron a las ergástulas a algunos de los ofensores nativos; otros escaparon en la coyuntura de legalismos y las desprotecciones fronterizas; los bienes malversados, los aprovechamientos indebidos, el abuso patrimonial, por falta de voluntad política aún no se recobran, no se rescatan, convertidos en haberes particulares, con oprobio y ofensa de la colectividad.

De igual manera, dos consultas populares de transparencia indiscutibles respaldan el retorno civilista; garantizan el derrotero democratizador, principal contribución surgida del "Just Cause", justificación histórica de verdadera valía, para el llanto y el dolor desatados.

Las experiencias sufridas por el pueblo panameño en el viento frío de la represión desorbitada, cuando la familia panameña fue dividida por el miedo, y el auxilio y el destierro castigaron la protesta de los disconformes, debe servir de referencias certeras para preservar el respeto cívico, la integridad legal, los valores, que nos hacen Patria Grande y próspera, en la afirmación del camino de soberanía recobrada y de compromiso canalero respetado.

 

 

 

 


 

AYER GRAFICO
El Colegio Miramar, afiliado a La Salle, estaba ubicado donde hoy está el Hotel Miramar.


CREO SER UN BUEN CIUDADANO
Sin embargo, sólo pienso que la Navidad es para recibir regalos.


OPINIONES



 

 

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