Sin tener en cuenta la preocupación expresada por la comunidad internacional, un Tribunal libio condenó a muerte a cinco enfermeras búlgaras y a un médico palestino tras hallarlos culpables de contagiar el SIDA a más de 400 niños en un hospital de Bengasi, al este de Libia, en los años 90.
Según informó "Radio Nacional de Bulgaria", el juez Mahmud Hovissa consideró a los seis trabajadores sanitarios culpables de traspasar de forma deliberada el virus a 426 niños, de los cuales medio centenar ha muerto desde entonces.