Con los ojos bañados en lágrimas llegó al Hospital Santo Tomás una joven de 18 años, quien tenía ambos ojos hinchados y la boca rota.
La Joven que no podía hablar de tanto llorar, contó que su marido le había pegado por que descubrió que él tenía otra mujer con la cual había pasado el fin de semana.
Contó que luego de haberle pegado se fue de la casa, por que ella no le daba espacio. La joven, quien tiene dos hijos y no trabaja, estaba más triste por que él no la iba a mantener.