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Tal vez el golpe que le dieron a Pedro Sanjur Guerra en la cabeza nadie lo pudo escuchar, pero lo cierto es que fue tan grande que probablemente haya perdido la vida por la contundencia conque el agresor se lo propinó.
Nadie sabía a dónde estaba Guerra el 25 de diciembre. Su hija sí conocía que su papá pasaría la Navidad con una amiga en la comunidad de Paso Blanco, en Pacora, pero después de allí no, hasta que le avisaron ayer domingo que éste yacía en la calle principal de Las Garzas sin signos de vida.
Un señor, conocido como Angel Moreno Mejía, de 58 años, encontró el cadáver a las 9:00 a.m. tirado en una zanja repleta de maleza, donde sobrevolaban muchas moscas. |