|
El egoísmo es el amor o interés desmesurado por uno mismo o por las cosas que se poseen, en desprecio de la de los demás.
Cuanta gente no hay como éstas en el mundo. Son aquellos que sólo piensan en la conveniencia personal. En cualquier campo no hacen nada por nadie.
Si hay alguien que necesita ayuda, los egoístas miran para el otro lado; si observan en la calle a un pobre diablo que en verdad requiere del amor del prójimo, se hacen los desentendidos. Para esta gente vale más guardar las apariencias, que en el fondo no es más que egoísmo.
Los egoístas no entienden que hay gente dispuesta hasta perder muchas cosas por tenderle la mano a otra persona.
En fin cómo se le puede pedir a un egoísta que entienda estas cosas, si ellos viven encerrados en su burbuja, donde primero son ellos, segundo ellos y tercero son ellos. Los demás quedan en el último lugar de la cola.
A los egoístas les recuerdo que el mundo de muchas vueltas. Ojalá que ese mal sentimiento no se convierta en un bumerán que mañana pueda golpearte en tu ñata nariz. |