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El hedor de la muerte inundaba los restos de la ciudad iraní de Bam, destruida hace dos días por un terremoto que mató a por lo menos 22,000 personas, mientras los socorristas advertían que las esperanzas de encontrar más sobrevivientes disminuían.
Desde China a Sudáfrica, de Gran Bretaña hasta Australia, las naciones respondieron sin demora los pedidos de Irán y enviaron socorristas, médicos, carpas y dinero para ayudar en lo que parece ser el terremoto más letal del mundo en al menos 10 años.
"Tengo la impresión, por la escala del desastre, que la cifra de muertes es de más de 22,000", dijo el domingo el ministro del Interior Abdolvahed Mousavi-Lari en declaraciones en vivo en la televisión estatal.
La televisión dijo que hasta ahora se han recuperado unos 13,000 cadáveres mientras que los rescatistas estimaban que más de 100,000 personas pueden haber quedado sin hogar.
Los cementerios de Bam no daban abasto con tantos cadáveres completamente vestidos y otros cientos eran colocados en una zanja abierta con excavadoras mecánicas, dijeron los testigos.
MILAGRO: 1,000 SOBREVIVIENTES
Unas mil personas fueron extraídas vivas de los escombros de la ciudad de Bam en el sudeste iraní.
Estos sobrevivientes del terremoto fueron ubicados gracias a los perros rastreadores y a los aparatos ultramodernos de detección de los equipos de socorro iraníes y extranjeros. |