|
EDITORIAL
Paro en la Universidad
Los empleados administrativos de la Universidad de Panamá mantienen desde hace 17 días una paralización de labores, en reclamo del pago de 750 mil balboas, correspondiente a una segunda etapa de la escala salarial.
La Rectoría alega que el gobierno no le ha remitido los fondos para cubrir ese compromiso, mientras que el Ministerio de Economía y Finanzas afirma que los dineros fueron entregados a la Universidad.
Los funcionarios se tiran la pelota y en el medio se encuentran más de 3,000 funcionarios de nuestra primera casa de enseñanza superior. El conflicto tiene su origen en una nueva escala salarial que se adoptó en el año 2000, que debía implementarse en cuatro etapas correspondientes a los años 2001, 2002, 2003 y 2004. El año pasado se ejecutó la primera etapa y este año debía adoptarse la segunda.
La falta de pago ha provocado una situación insostenible en la Universidad de Panamá, a tal punto que el Rector Julio Vallarino advirtió que puede adoptar acciones para garantizar el funcionamiento de ese centro educativo.
El paro ya afecta los servicios básicos de la biblioteca, cafeterías y existe un total caos en el ámbito administrativo.
Esta no es la primera situación de crisis que enfrenta la Universidad, a causa de su manejo presupuestario. A mediados de año, el campus Harmodio Arias permaneció sin luz por varias semanas, debido a la excesiva morosidad con la compañía de suministro de electricidad.
Parece increíble que en una entidad, donde se supone que existen los mayores talentos de la nación, no se puedan dilucidar con la mayor rapidez posible los conflictos internos.
¿Qué tan difícil puede resultar definir si el gobierno entregó o no las partidas correspondiente para el pago del dinero que reclaman los empleados administrativos?.
No hay que ser un genio para resolver esa incógnita ni contratar a una empresa internacional para que haga el estudio y defina si existe o no la partida correspondiente.
Además el conflicto que envuelve a la Universidad debe resolverse en medio del respeto mutuo, ya que el Rector resiente las "ofensas" que le dispara la dirigencia de los trabajadores.
Enhorabuena, la jefa del Ejecutivo decidió mediar en un conflicto, que no debió extenderse por tanto tiempo, ya que aparte de afectar económicamente a los empleados, también perjudica el adecuado desarrollo de las actividades de enseñanza en la Universidad de Panamá. ¡Hay que resolver esta crisis, pero por favor que sea pronto!
|
PUNTO CRITICO |
 |
|