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Presidente Luis González Macchi  |
El presidente paraguayo, Luis González Macchi, ratificó ayer que podría dimitir después de las elecciones generales previstas para el 27 de abril, pero desmintió toda posibilidad de una renuncia inmediata.
González Macchi enfrenta un trámite de juicio político en el Congreso, cuyo desenlace depende de la fecha de que disponga el Senado de 45 miembros, que actúa como juez y necesita de 30 votos para disponer su destitución.
"Si lo mejor para el país fuera (que renunciara) después del 27 de abril no tendría ningún problema dar un paso al costado", dijo el mandatario durante un discurso en un acto gubernamental. "Pero en estas circunstancias, con elecciones internas de los partidos, a las puertas de unas elecciones nacionales, de ninguna manera podría dejar a la deriva este país", agregó.
Para relevarlo, el Congreso podría nombrar antes un vicepresidente que posteriormente se haga cargo del Poder Ejecutivo o entregar el poder al titular del Senado y tercero en la línea de sucesión. La vicepresidencia paraguaya está vacante desde la renuncia del dirigente opositor Julio César Franco, quien dimitió en octubre para postularse a la presidencia en abril. |