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En los últimas semanas, los crímenes con arma blanca han acaparado los principales titulares de los medios de comunicación por lo violento de los hechos dejando a las víctimas convertidas en "coladeras". Velkis García, muerta de 55 puñaladas; Beatriz Rivas, 33 puñaladas; y un hombre desconocido, con 52. Este último es el más reciente hecho ocurrido el pasado martes.
C: ¿Por qué matar con tanta saña? Porque los asesinos son personas muy perversas o enfermas neurológicamente, aseguró la Dra. Nilda de Santamaría, psiquiatra forense del Instituto de Medicina Legal. C: ¿Quiénes son los candidatos a cometer esos crímenes?
N: En el caso de un enfermo, por ejemplo de epilepsia, puede antes o después del ataque cometer un crimen de esta magnitud, y no estar consciente de lo que hace. Lo mismo sucede con los casos psiquiátricos. Pero la mayoría de estos casos están fuera de llegar a estar envueltos en asesinatos violentos, porque estos pacientes por lo general, no son violentos. C: ¿Y qué sucede con los "muy perversos"?
N: Los muy perversos saben muy bien lo que están haciendo y a la hora de clavar el puñal no tienen remordimientos ni arrepentimiento. Esto puede ser provocado por un estado de ira, cuyo canal de desahogo sea la venganza. Para la Dra. Nélida, ese tipo de personas, durante su infancia aprenden a ser violentos porque en sus hogares todo se resolvía con gritos, insultos y hasta golpes.
La venganza en los crímenes también se refleja en el caso de rivalidad de bandas. La doctora Santamaría contó de un caso en donde mataron a un reo de la extinta cárcel modelo por rivalidad de bandas. Sus adversarios clavaron puñales en su cuerpo repetidamente.
Cabe destacar que no todos los casos de muerte por puñaladas se dan en condiciones de decenas de punzadas. El caso de Benjamín Valdés, muerto por una puñalada en el pecho al tratar de defender a su padre, es un ejemplo. |