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Tercer Domingo de Adviento. ¿Qué significa el Adviento? Es el descubrimiento de una gran aspiración que los hombres y los pueblos tienen hacia la casa del Señor... El Señor es el Dios de la paz, el Dios de la Alianza con el hombre. Cuando en la noche de Belén unos pobres pastores se dirigían hacia el establo donde se ha hecho realidad la primera venida del Hijo del Hombre, lo que les guíe será el canto de los ángeles: "... paz en la tierra a los hombres, que El quiere tanto" (Lc 2, 14)
Esta visión de la paz divina conecta con todas las expectativas mesiánicas presentes en la antigua alianza... "No alzará la espada pueblo contra pueblo, no se adiestrarán para la guerra" (Is 2, 4-5).
El Adviento conlleva la invitación de la paz de Dios dirigida a todos los hombres. Es necesario que construyamos esta paz, que la reconstruyamos continuamente en nosotros mismos y con los demás: en las familias, en nuestras relaciones con los que tenemos cerca, en los ambientes de trabajo, en la vida de la sociedad en su conjunto...
Para estar al servicio de esta paz en sus múltiples dimensiones es preciso prestar oídos también a las siguientes palabras del Profeta: "Venid, subamos al monte del Señor..., El nos instruirá en sus caminos... Porque de Sión saldrá la ley y de Jerusalén la palabra del Señor" (Is 2,3). El Adviento es el tiempo en que... la ley y la palabra del Señor deben penetrar de nuevo en el Corazón, deben hallar su confirmación en la vida social. Ellas contribuyen al bien del hombre.
Ellas construyen la paz. Reflexión del Santo Padre Juan Pablo II, tomada del libro Conmigo Día Tras Día Dios te bendice por solidarizarte con la obra PRO-FE en bien de tus hermanos mas necesitados Tel: 228-2323, 228-3509 • Fax 228-9953, Apdo: 5250-0843, E-mail: [email protected]. |