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Las plumas recuerdan el aspecto animal.  |
Proveniente del portugués "embrujo", "hechizo", hace referencia a un objeto inanimado. El mecanismo que pone en conexión el fetiche con el objeto normal erótico es de una gran sutilidad. Así por ejemplo la seda, el caucho, el látex, recuerdan al fetichista la finura de la piel.
Para evitar la conducta fetichista hay que enseñar al niño a entablar contactos directos con las personas y a suprimir los mecanismos de inhibición ante estas, corrigiendo la timidez y ayudando a su adaptación social. l Como en todas las anomalías de la sexualidad, el fetichista debe ser atendido por un psicólogo, sexólogo o psiquiatra. |